Connect with us

Hi, what are you looking for?

Europa Directo – Noticias Europeas e InternacionalesEuropa Directo – Noticias Europeas e Internacionales

Internacional

El antes y el después de las ciudades de Ucrania sobre las que han llovido las bombas

La madrugada del pasado 24 de febrero la historia de Ucrania cambió para siempre. Donde antes había vida y bullicio, hoy solo quedan ruinas y destrucción. La invasión de Rusia en el país ha provocado un éxodo sin precedentes en Europa -según datos de la ONU hay ya 953 civiles muertos, 78 de ellos niños, y se espera que la cifra se dispare- y una guerra total convencional en la estrategia, moderna en la narrativa. La batalla también se libra en las redes sociales e internet. Es ahí donde entran las empresas de satélites, que dibujan, jornada a jornada, su particular parte de guerra en la Red.

De Kiev a Odesa, ABC reconstruye las postales de un país que lucha por su supervivencia.

Frenar el avance «en todas direcciones»

«Volad los puentes». Podría ser la orden que se escuchó en las radios del Ejército ucraniano después de que el Kremlin ordenase el avance de sus tropas por todos los frentes y «en todas direcciones» tras la invasión. En la imagen, el puente Kamaryn Slavutych que unía Ucrania con Bielorrusia sobre el río Dniéper, y fue destruido para entorpecer la estrategia rusa. La madrugada del pasado 24 de febrero la historia de Ucrania cambió para siempre. Donde antes había vida y bullicio, hoy solo quedan ruinas y destrucción. La invasión de Rusia en el país ha provocado un éxodo sin precedentes en Europa -según datos de la ONU hay ya 953 civiles muertos, 78 de ellos niños, y se espera que la cifra se dispare- y una guerra total convencional en la estrategia, moderna en la narrativa. La batalla también se libra en las redes sociales e internet. Es ahí donde entran las empresas de satélites, que dibujan, jornada a jornada, su particular parte de guerra en la Red.

Kiev, una capital sitiada
De la noche a la mañana, la capital de Ucrania se convirtió en objetivo principal de la ofensiva de Rusia. Las autoridades de Kiev cifran en más de 200 los civiles muertos, incluidos 4 niños, y casi 2.000 heridos en una ciudad en la que vivían más de 2.800.000 de personas (casi 3,5 millones si se tiene en cuenta su entorno). Aislada y sitiada, Kiev resiste los ataques que se suceden a las afueras. La plaza de la Independencia, otrora corazón de esta metrópoli, es vigilada por las fuerzas ucranianas, a la espera de los avances del Ejército de Moscú.La madrugada del pasado 24 de febrero la historia de Ucrania cambió para siempre. Donde antes había vida y bullicio, hoy solo quedan ruinas y destrucción. La invasión de Rusia en el país ha provocado un éxodo sin precedentes en Europa -según datos de la ONU hay ya 953 civiles muertos, 78 de ellos niños, y se espera que la cifra se dispare- y una guerra total convencional en la estrategia, moderna en la narrativa. La batalla también se libra en las redes sociales e internet. Es ahí donde entran las empresas de satélites, que dibujan, jornada a jornada, su particular parte de guerra en la Red.

Entre las bombas rusas y ucranianas, los accesos a Kiev también han sido cortados. El propio Ejército ucraniano voló por los aires el principal puente de entrada ante el temor de la llegada de los rusos. Sobre el río Irpin, que une la ciudad de Irpin (a unos a 20 kilómetros de la capital) y Kiev, poco o nada queda de las construcciones que permitían la entrada y la salida de la capital. Se estima que, al menos, tres construcciones de acceso son ya escombros.

Imagen de satélite de un puente en Irpin destruido

MAXAR
Járkov, o vivir al lado de la frontera
Járkov, al este del país y cercana a la frontera con Rusia, fue una de las grandes ciudades que recibió los primeros ataques de la ofensiva, que buscaba hacerse con el control de urbes importantes para forzar una rendición. A principios del mes de marzo, el Ejército ruso bombardeó el edificio que hasta entonces albergaba al Gobierno de la región situado en la Plaza de la Libertad, uno de los foros más grandes del continente.La madrugada del pasado 24 de febrero la historia de Ucrania cambió para siempre. Donde antes había vida y bullicio, hoy solo quedan ruinas y destrucción. La invasión de Rusia en el país ha provocado un éxodo sin precedentes en Europa -según datos de la ONU hay ya 953 civiles muertos, 78 de ellos niños, y se espera que la cifra se dispare- y una guerra total convencional en la estrategia, moderna en la narrativa. La batalla también se libra en las redes sociales e internet. Es ahí donde entran las empresas de satélites, que dibujan, jornada a jornada, su particular parte de guerra en la Red.

Días después, una lluvia de misiles arrasó la sede de la Policía y el edificio de la Universidad de Karmazin, la segunda más grande de Ucrania por detrás de la de Leópolis.La madrugada del pasado 24 de febrero la historia de Ucrania cambió para siempre. Donde antes había vida y bullicio, hoy solo quedan ruinas y destrucción. La invasión de Rusia en el país ha provocado un éxodo sin precedentes en Europa -según datos de la ONU hay ya 953 civiles muertos, 78 de ellos niños, y se espera que la cifra se dispare- y una guerra total convencional en la estrategia, moderna en la narrativa. La batalla también se libra en las redes sociales e internet. Es ahí donde entran las empresas de satélites, que dibujan, jornada a jornada, su particular parte de guerra en la Red.

Según las autoridades ucranianas, al menos 260 civiles han muerto desde que empezaron los bombardeos en esta ciudad, situada en una región en la que no solo se han atacado objetivos civiles. La base aérea de Chugúyev fue bombardeada en las primeras horas del ataque en la madrugada del 24 de febrero.La madrugada del pasado 24 de febrero la historia de Ucrania cambió para siempre. Donde antes había vida y bullicio, hoy solo quedan ruinas y destrucción. La invasión de Rusia en el país ha provocado un éxodo sin precedentes en Europa -según datos de la ONU hay ya 953 civiles muertos, 78 de ellos niños, y se espera que la cifra se dispare- y una guerra total convencional en la estrategia, moderna en la narrativa. La batalla también se libra en las redes sociales e internet. Es ahí donde entran las empresas de satélites, que dibujan, jornada a jornada, su particular parte de guerra en la Red.

Mariúpol, símbolo de la resistencia en Donetsk
«Niños». Una única palabra, dibujada en el suelo, para avisar al invasor de que un edificio alberga civiles. Una advertencia, clara y visible desde el aire, que de nada sirvió. Un bombardeo arrasó el Teatro de Arte Dramático de Mariúpol, donde sí hubo un milagro. Más de 1.300 personas se protegían del horror en el búnker subterráneo y solo una resultó herida. La madrugada del pasado 24 de febrero la historia de Ucrania cambió para siempre. Donde antes había vida y bullicio, hoy solo quedan ruinas y destrucción. La invasión de Rusia en el país ha provocado un éxodo sin precedentes en Europa -según datos de la ONU hay ya 953 civiles muertos, 78 de ellos niños, y se espera que la cifra se dispare- y una guerra total convencional en la estrategia, moderna en la narrativa. La batalla también se libra en las redes sociales e internet. Es ahí donde entran las empresas de satélites, que dibujan, jornada a jornada, su particular parte de guerra en la Red.

El centro de satélites de Naciones Unidas (UNOSAT) ha elaborado un estudio en el barrio de Livoberezhny, en Mariúpol. En esta zona, que representa el 5% de las edificaciones de la ciudad, un total de 26 edificios han sido destruidos. 198 están muy dañados, 167 , moderadamente; y 42 pueden estar afectados. Entre ellos, 7 colegios y 3 centros sanitarios. En total, 433 edificios atacados. Entre ellos, una escuela de arte dramático en la que, como en el teatro arrasado, se escondían, según informó el Ayuntamiento de Mariúpol, 400 personas, casi todas mujeres y niños. La madrugada del pasado 24 de febrero la historia de Ucrania cambió para siempre. Donde antes había vida y bullicio, hoy solo quedan ruinas y destrucción. La invasión de Rusia en el país ha provocado un éxodo sin precedentes en Europa -según datos de la ONU hay ya 953 civiles muertos, 78 de ellos niños, y se espera que la cifra se dispare- y una guerra total convencional en la estrategia, moderna en la narrativa. La batalla también se libra en las redes sociales e internet. Es ahí donde entran las empresas de satélites, que dibujan, jornada a jornada, su particular parte de guerra en la Red.

Este enclave estratégico por su salida al mar de Azov se ha convertido en símbolo de la resistencia ucraniana. Una ratonera en la que hay atrapadas unas 100.000 civiles (de un censo de más de 400.000 personas) a la espera de corredores humanitarios que les permitan salir. Desde que comenzó la ofensiva, según datos facilitados por las autoridades de Mariúpol, un 80% de las viviendas de la ciudad han sido destruidas.

Odesa, a la espera del gran desembarco ruso
Bautizada como ‘la perla del Mar Negro’, Odesa espera desde hace días que las tropas rusas entren por tierra y mar. Inspiró ‘El acorazado Potempkin’ y su futuro es la gran incógnita a despejar en la ofensiva de Putin: ¿Cómo tomará Ucrania sin arrasar el símbolo del imperio ruso? Mientras tanto, los días pasan en una ciudad que ya se prepara para el asedio. La madrugada del pasado 24 de febrero la historia de Ucrania cambió para siempre. Donde antes había vida y bullicio, hoy solo quedan ruinas y destrucción. La invasión de Rusia en el país ha provocado un éxodo sin precedentes en Europa -según datos de la ONU hay ya 953 civiles muertos, 78 de ellos niños, y se espera que la cifra se dispare- y una guerra total convencional en la estrategia, moderna en la narrativa. La batalla también se libra en las redes sociales e internet. Es ahí donde entran las empresas de satélites, que dibujan, jornada a jornada, su particular parte de guerra en la Red.

Corazón cultural de Ucrania, hoy sus calles son trincheras en las que reina una tensa calma. Una cuenta atrás letal. En el monumento a la duodécima silla, dedicado a los escritores soviéticos Ilf y Petrov, ya nadie posa. La madrugada del pasado 24 de febrero la historia de Ucrania cambió para siempre. Donde antes había vida y bullicio, hoy solo quedan ruinas y destrucción. La invasión de Rusia en el país ha provocado un éxodo sin precedentes en Europa -según datos de la ONU hay ya 953 civiles muertos, 78 de ellos niños, y se espera que la cifra se dispare- y una guerra total convencional en la estrategia, moderna en la narrativa. La batalla también se libra en las redes sociales e internet. Es ahí donde entran las empresas de satélites, que dibujan, jornada a jornada, su particular parte de guerra en la Red.

El homenaje a uno de los clásicos de la literatura rusa -‘Las doce sillas’-, en el que sus autores satirizaban con la búsqueda de la riqueza en la Unión Soviética en los años 20, hoy está rodeado de barricadas, impertérrito al paso del tiempo, a la espera de que suenen los tambores de guerra.

Este artículo ha sido publicado originalmente en este sitio.

Tecnología

La Generalitat de Valencia ha anunciado oficialmente el importe de las ayudas para que las empresas de la Comunidad Valenciana puedan probar la semana...

Innovación

Con cada vez mayor frecuencia leemos en los medios generalistas acerca de las increíbles y cuasi mágicas capacidades de la inteligencia artificial (IA). Gracias...

Economía

El emir de Catar Tamim bin Hamad al Thani ha anunciado este martes que ha dado instrucciones para incrementar las inversiones que su país...

Tecnología

La irrupción de las pantallas de gran tamaño en el interior de los vehículos ha arrasado con todos los diseños tradicionales que encontrábamos hasta...

Tecnología

La primavera se acaba y, de hecho, se va a acabar en cuestión de días. Si lo normal en esta época del año es...

Tecnología

Hoy a las doce de la noche, la bombona de butano pasará a vale 19,55 euros. Se trata de una subida de 92 céntimos:...

Tecnología

AYANEO ha anunciado un duro competidor para consolas como la Steam Deck. Se trata de la AYANEO2, una consola portátil que cuenta con el...

Madrid

El calor nos lleva a refugiarnos en los extremos en cuanto a planes para este fin de semana: la sala refrigerada de un cine...

Advertisement